Entre Paris y Biarritz
+ Michaël Sebban
<>
Hachette, 2004.
283 pages
Hace algún tiempo, en verano, leí en el vespertino <> un reportaje sobre un curioso tipo: era profesor de filosofía en secundaria y un surfista consumado que recalaba con frecuencia en las costas de Biarritz, y cercanas, para practicar dicha afición. Ahora tengo en las manos una novela a él debida, y antes de entrar en ella, veo que en sus primeras páginas refiriéndose a otras obras del mismo autor cita <>; busco y hallo en medio del caos tal libro. Curiosamente como autor de tal obra consta el nombre de Didier Gaulbert. ¿nombre de guerra o alias? En fin, realmente estamos ante un tipo curioso.
Hojeando, y recordando, aquel libro se ve que si en él se retrataba las condiciones de trabajo, y las consiguientes reflexiones sobre dicho trabajo, que llevaban al joven profesor de filosofía en banlieue, entre emigrantes reacios a aceptar las normas de la enseñanza y de la misma sociedad, a tratar de llevar adelante <>, en la presente entrega las preocupaciones siguen hasta cierto punto siendo las mismas. Por una parte, la enseñanza de la filosofía y las dificultades que ello implica especialmente en medios en los que los alumnos no están motivados en absoluto, además de que sus puntos de vista son hostiles hacia las normas sociales que forman el eje de la sociedad en la que viven, o al menos en la que se inscriben sus zonas comunitarias arrabalescas en las que rigen valores muy otros. Así pues, a los aspectos pedagógicos han de sumarse las condiciones referidas, al igual que el espíritu reformador del protagonista-profesor de filo en secundaria de banlieue parisino en este caso- que trata de hacer efectiva la clase de filosofía para que sus jóvenes alumnos se integren en la república, y que se empeña a la vez en hacer ver a las autoridades académicas que sus planes responden en muchas ocasiones a situaciones ideales que no responden en absoluto a las condiciones reales. Es francamente interesante sus indicaciones prácticas para comprender la doctrina del contrato social de Rousseau et cíe., al igual que lo son los escritos que dirige a la prensa tratando de mostrar los aspectos peliagudos de la enseñanza en el medio en el que él desenvuelve su tarea y las deseables acomodaciones(o reformas) que habrían de llevarse a cabo para mejorar las cosas. En el libro, que se columpia entre la novela autobiográfica y el testimonio sociológico-profesional, el centro de gravedad que se va instalando desde el mismo comienzo es la denuncia del antisemitismo creciente que va sintiendo- y observando- el profesor, y protagonista, que coincide que es judío practicante y que ha llegado no hace mucho a Francia desde Israel, lugar en el que no ha vivido la hostilidad que vive en este nuevo lugar(¡ay la endogamia!) .
Éli S., que tal es el nombre de quien hablamos, va a erigirse en el hilo conductor de la novela-autobiográfica- testomio-denuncia-ficción, ya que su mente y también su cuerpo se mueven entre las pizarras y las tablas surferas, de la capital del Sena a las arenas lapurtarras. Su condición de judío(?) hace que sus estancias en Biarritz las pase en la sinagoga dejada de la mano de dios y de la alcaldía, y…sus planes reformadores van a llevarle a codearse hasta con los ambientes ministeriales. Entre medio de lo narrado quedan algunas reflexiones interesantes sobre la enseñanza, sobre los ambientes de emigrantes o de hijos de…y de un antisemitismo que aumenta en paralelo de los crímenes del colonialista Estado de Israel. Ausente queda el antisemitismo hacia los palestinos(que también son descendientes de Sem) que tanto difunden los medios de comunicación franceses y sus figuras ( Finkielkraut, Sibony et alii).
IÑAKI URDANIBIA. Donistia

Imagen: Recuerdos de París
servido por amilamia
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