SOLIDARIAMENTE CASI LIBRE
Hay un lugar lejano en la tierra
d
onde deshabitarnos juntos
mano y puño amplío y solidario
tendidos al unísono
hacia el reincidente hombre
con los ojos llagados por las tarjetas de crédito.
Hornacinas de oro para la libertad
en una penuria errante llena de babas.
Y es que siento en el soplo cubano
tal vez como una evocación.
La última advenediza llamada y
el segundo carné de la patria que me falta.
Soy principio y fin
entre los robles y los cocoteros
guitarra y clave cubana
apuntando al infinito.
Jose Luis Pasarín Aristi.
